Raymond Franz en un seminario abierto al público y con participación de la prensa, en Praga, República Checa, el 11 de octubre de 2007, organizado por la Society for Studies of Sects and New Religious Movements.

Traducción de la entrevista:

“Mis padres se asociaron con la sociedad Watch Tower antes de que yo naciera. Mi padre se bautizó en esta religión en 1913. Yo nací en el año 1922, así es que se pueden dar cuenta de que tengo 85 años de edad.

Cuando me gradué de la preparatoria en el año 1940, decidí dedicar todo mi tiempo a la obra en la organización y al pasar de los años tuve muchas experiencias. Experimenté ataques de parte de individuos que se consideraban a sí mismos “super-patriotas.” Serví como misionero en el Caribe por 20 años. Viví con personas en sus casas, comí su comida, sufrí varias enfermedades como hepatitis y fiebre del dengue, y en la Republica Dominicana tuve una entrevista personal con el dictador Rafael Trujillo. Sabía antes de llegar allí, que las personas que estuvieran en desacuerdo con él frecuentemente  desaparecían sin más.

En 1969 recibí la invitación de ir a Brooklyn donde los dirigentes de Sociedad Watch Tower se encuentran. Después de algunos años, fui invitado a ser miembro del Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová, quienes supervisan la obra alrededor del mundo. Los 9 años que estuve en ese supremo Cuerpo cambiaron completamente mi actitud hacia esa religión. Podía ver que en realidad no estaban gobernando por el espíritu de Jesucristo sino que sus decisiones se basaban en las políticas y tradiciones de la organización. Así es que después de un período de tiempo, llegué al punto en el que no podía conscientemente continuar. Cuando me bauticé el 1 de Enero de 1939, recuerdo que estaba en el agua  y había un pensamiento en mi mente: que desde ese momento en adelante mi vida pertenecía a Dios a través de Cristo. No podía ver que fuera parte de una organización cuyo Cuerpo Gobernante impusiera reglas y autoridad que pertenecen solo a  Cristo. Cristo dijo: “yo soy el camino, la verdad y la vida”. La sociedad Watch Tower dice: “Estamos de acuerdo, él es el camino, pero nosotros somos el camino hasta él.”

Las publicaciones de hecho dan la idea de que los seguidores pueden tener una relación con él solo a través de la Organización. Dicen: “Él es la verdad, sí, pero nosotros somos el canal y toda verdad viene a través de nuestra organización. Sí, él es la vida, pero nadie puede ganar la vida a menos que se afilie a nuestra organización.”  Así es que expresé mis sentimientos de conciencia en las reuniones del Cuerpo Gobernante. En 1980, después de haber estado más de 40 años de tiempo completo en el servicio a la organización, me separé de ella. No lamento nada, pues mi actividad se enfocó en la Biblia y personalmente ayudé a muchas personas a interesarse en ella.

Lo que encontré decepcionante, es que estaba tratando de ayudarlas a aprender de la Biblia, de forma que ellas se pudieran dirigir a Dios y Cristo, en vez de que una organización las controlara de todo.  

Cuando las personas me preguntan si lamento algo, digo que algunas veces lamento no haberme dado cuenta de esto 10 años antes. De ser así, en vez de darme cuenta a los 58 hubiese sido a los 48 años. Pero he dicho que si tal hubiera sido el caso, no hubiese tenido la experiencia de haber estado en el Cuerpo Gobernante y aprender de hecho cómo funciona. Así es que a la edad de 58 años, mi esposa y yo dejamos las oficinas centrales en Brooklyn y tuvimos que empezar nuestra vida de nuevo. No teníamos nada de dinero, solo algunas pertenencias. Pero no lamento nada que tuviéramos que pasar por todo aquello, ya que ví con claridad que cuando uno pone fe en Dios, Él se encarga de cuidarlo de uno.”

– Raymond Franz