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A veces es posible que solo veamos cosas negativas en nosotros mismos. Nos conocemos muy bien y sabemos que erramos muchas veces tanto con palabras como con hechos. Dice Santiago que “todos tropezamos muchas veces” y que si hubiera alguien que no lo hiciera ese sería un “hombre perfecto” (Santiago 3:2). Pero la realidad muestra que no existen los seres humanos perfectos.

Aún así, es posible que a veces nos despreciemos a nosotros mismos, como si no fuéramos capaces de “dar la talla” en lo que se supone que se espera de nosotros o que simplemente nos falten las fuerzas necesarias. Pero la pregunta más importante que surge aquí es si tiene Dios el mismo punto de vista y si podría tener algunas respuestas positivas.

Una vez más las Escrituras ofrecen respuestas que sorprenden y que llenan absolutamente de alegría. Estos son solo algunos ejemplos que ilustran que quien de verdad nos conoce es Dios y que siempre ha estado ahí como fuente confiable de todo poder, estímulo y fortaleza:

Uno dice: “Es imposible”
Dios dice: Todas las cosas son posibles (Lucas 18:27)

Uno dice : “Estoy demasiado cansado”
Dios dice : Yo te daré descanso (Mateo 11:28-30)

Uno dice : “Nadie me ama realmente”
Dios dice : Yo te amo (Juan 3:16 & Juan 13:34)

Uno dice : “No puedo con ello”
Dios dice : Mi gracia es suficiente (2 Cor 12:9 & Salmo 91:15)

Uno dice : “No entiendo nada”
Dios dice : Yo guiaré tus pasos (Proverbios 3:5-6)

Uno dice : “No puedo hacerlo”
Dios dice : Tú puedes hacer todas las cosas (Filipenses 4:13)

Uno dice : “No soy capaz”
Dios dice : Yo sí puedo (2 Cor. 9:8)

Uno dice : “No valgo la pena”
Dios dice : Vales la pena (Romanos 8:1)

Uno dice : “No puedo perdornarme”
Dios dice : YO TE PERDONO (1 Juan 1:9 & Romanos 8:1)

Uno dice : “No saldré adelante”
Dios dice : Yo estaré contigo (Filipenses 4:9)

Uno dice : “Tengo miedo”
Dios dice : No te he dado un espíritu de temor (2 Timoteo 1:7)

Uno dice : “Estoy siempre preocupado y frustrado”
Dios dice : Echa todas tus preocupaciones sobre mí (1 Pedro 5:7)

Uno dice : “No tengo suficiente fe”
Dios dice : A todos he dado una medida de fe (Romanos 12:3)

Uno dice : “No soy muy inteligente”
Dios dice : Yo te doy sabiduría (1 Corintios 1:30)

Uno dice : “Me siento completamente solo”
Dios dice : Nunca te dejaré ni te desampararé (Hebreos 13:5)

Crea en mí un corazón limpio, y renueva dentro de mí un espíritu recto” (Salmo 51:10).

Esteban López