Perfil

EstebanDice Julián Marías que la vida es el resultado de trayectorias, las que se eligen y las que no; se eligen unas y se descartan otras; así, con la suma de todas, va configurándose la persona que finalmente se llegará a ser. A medida que pasan los años los recuerdos se acumulan. Sin embargo, también es verdad que se va adquiriendo una mayor perspectiva de la experiencia vital de uno.

Creo que la vida es un misterio inconmensurable, una aventura permanente, una puerta abierta al conocimiento y una oportunidad para mejorar como personas día a día. Cuanto más vivo, más me maravilla todo lo que me rodea y más percibo que apenas sé nada en absoluto.

Rainer Maria Rilke (1875-1926) escribió, “busca la profundidad de las cosas; hasta allí nunca logra descender la ironía”. Comparto ese criterio. Creo que para entender un poco más cualquier aspecto de esta existencia nuestra, es necesario apartar tiempo para la reflexión. Una vida con demasiadas prisas o indiferente al análisis meditado puede llevar a ser arrastrado por toda suerte de vientos e incluso al error. Durante años he escrito sobre diversos temas en este blog con el fin de invitar a la reflexión. Creo sinceramente que merece la pena orientar la vida y la mente de uno en todo lo que sea bueno, recto y verdadero,

Pasé muchos años de mi juventud como misionero visitando a la gente en sus hogares y compartiendo con ella las Escrituras. Todavía recuerdo con agrado cómo a muchas de ellas se les iluminaba el rostro al leer acerca de las promesas de Dios y los dichos de Jesús de Nazaret. Serví también como anciano de congregación, orador público y en el departamento de traducción de Betel, la sucursal en España de la Watch Tower Bible and Tract Society. Durante aquel tiempo aprendí mucho y por ello me siento agradecido. Sin embargo, con el tiempo y después de mucha investigación llegué a mi propia encrucijada personal. Tenía que decidir si seguir dando apoyo o no a todo un sistema doctrinal en el que personalmente ya no veía plena base en las Escrituras; por ejemplo su atroz política de expulsión y extremo rechazo a quienes disienten o hacen preguntas sinceras. Finalmente dejé la organización por razones de conciencia, y nueve meses después un comité judicial propició mi expulsión sólo por disentir de algunas doctrinas. Desde ese mismo momento familia muy cercana y amigos de toda la vida cortaron toda relación conmigo. Como es de imaginar, intentar rehacer mi vida en un mundo tan competitivo y refractario en lo espiritual, fue muy difícil para mí.

Por otro lado, estudios de derecho y filosofía así como amplio estudio personal de las Escrituras y teología, me ayudaron a comprender también aspectos que siempre habían sido para mí objeto de interés, como por ejemplo la relación entre la justicia y la equidad, la dignidad humana o la búsqueda de la verdad. Como lo expresó Marco Tulio Cicerón (106-43 a. C.), “la naturaleza ha puesto en nuestras mentes un insaciable deseo de ver la verdad”.

Esteban López, Barcelona, 1 de enero de 2012