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imagePor ese tiempo vivió Jesús, un hombre sabio. Fue autor de obras increíbles y el maestro de todos los hombres que acogen la verdad con placer. Atrajo a muchos judíos y también a muchos paganos. Y aunque Pilatos lo condenó a morir en la cruz por instigación de las autoridades de nuestro pueblo, sus anteriores adeptos no le fueron desleales. Y hasta el día de hoy existe el linaje de los cristianos, que se denominan así en referencia a él”.

– Flavio Josefo (37 – 100), “Antiguedades Judías,”(18,63s),  historiador judío.

Explusó de Roma a los judíos, que provocaban alborotos continuamente a instigación de Cristo”.

Suetonio (69 – 140), Divus Claudius 25,4; Vidas de los doce césares).

Cornelio Tácito

Para acabar con los rumores, Nerón presentó como culpables y sometió a los más rebuscados tormentos a los que el vulgo llamaba cristianos, aborrecidos por sus ignominias. Aquel de quien tomaban el nombre, Cristo, había sido ejecutado en el reinado de Tiberio por el procurador Poncio Pilato; la execrable superstición, momentáneamente reprimida, irrumpía de nuevo no solo por Judea, origen del mal, sino también por la Ciudad, lugar en el que de todas partes confluyen”.

– Tácito (55 – 125), abogado, senador y proconsul, en sus Anales (115 – 117) relata la historia de Roma desde el año 14 al 68 a partir de documentos oficiales.

En el corazón de todo hombre existe un vacío que tiene la forma de Dios. Este vacío no puede ser llenado por ninguna cosa creada. Él puede ser llenado únicamente por Dios, hecho conocido mediante Cristo Jesús”.

Blaise Pascal (1623 – 1662), matemático, físico y filósofo francés.

“¿Hemos de suponer que la historia evangélica es mera ficción? […] Al contrario, la historia de Sócrates, que nadie se atreve a poner en tela de juicio, no está tan comprobada como lo está la de Jesucristo”.

Jean-Jacques Rousseau (1712 – 1778), escritor y filósofo francés.

JeffersonJesús fue un trabajador de categoría superior, cuyo sistema de moralidad fue el más benevolente y sublime que probablemente se haya enseñado nunca… Se dio cuenta de la incorrección de las ideas de sus antepasados sobre la deidad y la moralidad y asumió la tarea de llevarlos a los principios de un deísmo puro, y a nociones más correctas de los atributos de Dios, para reformar sus doctrinas morales según el modelo de la razón, la justicia y la filantropía”.

– Thomas Jefferson (1743 – 1826), tercer presidente de los Estados Unidos de América.

kantCristo es el ideal de la perfección moral , prototipo de la actitud moral, ideal del bien, maestro de designios divinos, pero personalmente muy humano”. 

 Immanuel Kant (1724 – 1804), filósofo alemán.

¿Quién de entre sus seguidores, o de entre sus prosélitos, podía inventarse los dichos que se le atribuyen a Jesús, o imaginarse la vida y el carácter que se revelan en los Evangelios? Ciertamente no los pescadores de Galilea”.

John Stuart Mill (1806 – 1863), filósofo, político y economista inglés.

nietzscheEste buen mensajero murió tal como vivió, tal como enseñó … para mostrar cómo se ha de vivir. Lo que él legó a la humanidad es la práctica. Su comportamiento ante los jueces, ante los sayones, ante los acusadores, ante toda clase de calumnia y burla. Su comportamiento en la cruz. Él no opone resistencia, no defiende su derecho, no da ningún paso para apartar de sí lo más extremo, más aún, no provoca… y él ora, sufre, ama con quienes ama, en quienes le hacen mal. Las palabras dichas al ladrón en la cruz contienen el evangelio eterno… No defenderse, no encolerizarse, no hacer responsable a nadie… Por el contrario, no oponer resistencia, ni siquiera al malvado, -amarlo”. 

– Friedrich Wilhelm Nietzsche (1844 – 1900), “El anticristo,” Alianza, Madrid, 1992, p. 65, filósofo alemán.

Hay que dejarse guiar solamente por Jesús, el sanador del enfermo, el resucitador de los muertos, el amigo de todos los afligidos y depauperados, el maestro paciente que derramó lágrimas de compasión por nuestras debilidades”.

Charles Dickens (1812 – 1870), escritor británico.

tolstoiDurante treinta y cinco años de mi vida he sido nihilista en la exacta acepción de la palabra, […] un hombre que no cree nada. Hace cinco años obtuve la fe; creí en la doctrina de Jesús, y toda mi vida cambió de repente”.

León Tolstói (1828 – 1910), novelista ruso.

La grandeza del hombre se puede medir por lo que deja plantado para que se desarrolle, y si puso o no a pensar a otros en nuevas direcciones con un vigor que persistiera después de él. Si se aplica esta prueba, Jesús está en primer lugar”.

– Herbert George Wells (1866 – 1946), historiador, filósofo y sociólogo inglés.

Miguel de Unamuno

– Él creía acaso en la resurrección de la carne, a la manera judaica, no en la inmortalidad del alma, a la manera platónica griega… Las pruebas de esto pueden verse en cualquier libro de exégesis honrada… Los jesuitas… nos vienen con la cantinela esa del reinado social de Jesucristo, y con ese criterio político quieren tratar los problemas políticos y los económico sociales… El Cristo nada tiene que ver ni con el socialismo ni con la propiedad privada… Él dijo que su reino no era de este mundo”.

Miguel de Unamuno (1864 – 1936), escritor y filósofo español.

El espíritu del Sermón de la Montaña inspira en mi casi la misma fascinación que el Bhagavad-Gita. Ese sermón es el origen de mi afecto a Jesús”.

Mahatma Gandhi (1869 – 1948), abogado, pensador y político indio.

EinsteinNadie puede leer los Evangelios sin sentir la presencia real de Jesús. Su personalidad vibra en cada palabra. No es posible crear un mito con esa vida“.

Albert Einstein (1879 – 1955), físico de origen alemán.

No podríamos encontrar cimiento mejor para construir sobre él que la ética cristiana y cuanto más sigamos de cerca el Sermón de la Montaña, más posibilidades tendremos de alcanzar el éxito en nuestros esfuerzos”.

– Winston Churchill (1874 – 1965), político y estadista británico.

Will DurantEs interesante y significativo el que un historiador, sin prejuicio teológico alguno, descubra que no puede describir el progreso de la humanidad honradamente sin dar un lugar de prominencia a un maestro pobre de Nazaret… Un historiador como yo, que ni siquiera se llama cristiano, descubre que el cuadro va girando irresistiblemente en torno a la vida y al carácter de este hombre tan significativo”.

Will James Durant (1885 – 1988),  filósofo, escritor e historiador estadounidense.

Yo no creo en su resurrección, pero no ocultaré la emoción que siento ante Cristo y su enseñanza. Ante él y ante su historia, no experimento más que respeto y admiración”.

Albert Camus (1913 – 1960), novelista y filósofo francés de origen argelino.

hannah-arendtEl descubridor del papel del perdón en la esfera de los asuntos humanos fue Jesús de Nazaret. El hecho de que hiciera este descubrimiento en un contexto religioso no es razón para tomarlo con menos seriedad en un sentido estrictamente secular”.

Hannah Arendt (1906 – 1975), filósofa política alemana.

Jesús hizo a Dios accesible para todos… recorrió el camino que antes de él habían abierto los profetas judíos. Su Dios no prohíbe casarse con las hijas de los infieles ni recomienda exterminar a otros pueblos; dice que todos los justos constituyen un pueblo… Para él no hay griegos ni judíos… Que no existen pueblos elegidos, amados por Dios y por la historia más que otros, destinados por eso a dominar por la fuerza a otros pueblos en nombre de un derecho cualquiera… Que los valores fundamentales de la humanidad son patrimonio de todos y que ésta constituye un pueblo: he aquí una idea que ha venido a ser parte inalienable de nuestro mundo espiritual gracias a la doctrina de Jesús”.

Leszek Kolakowski (1927 – 2009), “Los marxistas y la causa de Jesús,” Sigueme, Salamanca, 1976, filósofo polaco.

maritain2“El cristianismo enseñó a los hombres que el amor tiene mucho más valor que la inteligencia“.

– Jacques Maritain (1882-1973, filósofo francés principal exponente del humanismo cristiano.

Sus métodos eran distintos. Él procedía por insinuaciones, por respetuosas invitaciones y apelaciones a lo más profundo del hombre. Nunca violentó conciencias ni impuso dogmáticamente sus propias convicciones. Es ocioso recordar que no impuso sanciones ni condenó a nadie al silencio. Alguna vez, sus discípulos le pidieron que hiciera bajar fuego del cielo para dar su merecido a los disidentes, pero Jesús rechazó ásperamente su propuesta. Y sus mejores seguidores hablaron siempre con ‘parresía’, es decir, con una libertad que afrontaba el riesgo. Es la libertad que mueve a los que confían en que la verdad es noble y se abre paso por sí misma”.

Manuel Fraijó, teólogo y filósofo, “Fragmentos de Esperanza”, pág. 355, Verbo Divino 1996.

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